
La cooperativa concretó un paso fundamental hacia la modernización de su infraestructura al firmar el contrato de obra tras finalizar el proceso de licitación iniciado en diciembre.
El llamado se extendió hasta fines de enero y contó con la invitación a seis empresas, de las cuales cuatro presentaron ofertas. Todas cumplieron con los requisitos formales establecidos en el pliego, por lo que la adjudicación se definió a partir del análisis económico y técnico de las propuestas.
Finalmente, el Consejo de Administración resolvió adjudicar la obra a la empresa IACO, considerando tanto el costo como las condiciones presentadas.
En relación al inicio de los trabajos, la firma adjudicataria dispone de un plazo de 50 días desde la notificación para comenzar con las tareas. Durante ese período deberá completar las instancias correspondientes a la etapa de preobra. El plazo total de ejecución está fijado en 24 meses, aunque desde la institución no descartan que pueda finalizarse en un tiempo menor.
Desde la cooperativa destacaron que se trata de una obra de gran importancia, no solo por la necesidad de mejorar los espacios de atención al asociado, adecuándolos a nuevas normativas de comodidad, iluminación y funcionalidad, sino también por su valor simbólico.
En ese sentido, remarcaron que el crecimiento sostenido de la entidad en los últimos años hacía necesaria una actualización de su infraestructura edilicia. Tras un largo período de planificación, el proyecto comienza ahora a materializarse, marcando un hito en la historia de la institución.