
Más de 300 binomios de Argentina, Uruguay y Paraguay se dieron cita en la quinta edición del certamen internacional en Entre Ríos. Somoza dominó las pruebas principales a 1.45m y se encamina hacia la Triple Corona en un evento que exigió el máximo nivel.
El nivel de exigencia fue superlativo. El Gran Premio, disputado sobre una altura de 1.45m, funcionó como filtro clasificatorio internacional. Aquellos jinetes que lograron sortear doble el recorrido con menos de ocho faltas obtuvieron el certificado de capacidad técnica, quedando oficialmente aptos para representar al país en los próximos Juegos ODESUR.
Si el certamen tuvo un dueño absoluto, fue Joaquín Ezequiel Somoza. En binomio con Henry Jota Loho, exhibió una contundencia implacable al adjudicarse las tres pruebas internacionales de la serie (jueves, viernes y domingo) sobre 1.40m y 1.45m.
Con esta victoria, Somoza no solo se despega en la cima del ranking nacional con una importante diferencia de puntos, sino que se convierte en el único jinete con posibilidades matemáticas de alzar la Triple Corona.
El desafío en pista llevó la firma del experimentado armador italiano Elio Travagliati (FEI 4)*, quien, en su segundo año diseñando en Concordia, supo exprimir al máximo la particular inclinación del terreno para proponer recorridos rápidos y técnicos. El certamen contó además con la estricta supervisión de la jueza internacional brasileña, Elaine Zander.
En el plano de la infraestructura, el club superó una dura prueba climática. Pese a las fuertes lluvias registradas el miércoles previo, el drenaje y la pista respondieron a la perfección. Gastón Otamendi, miembro de la comisión hípica, detalló la logística: “Desde la edición anterior buscamos cómo ir mejorando. Para este año analizamos las pistas y mejoramos las antepistas. Removimos, acomodamos y empezamos con las preparaciones”.