
El informe de la consultora Politikón Chaco revela datos sobre la situación fiscal de las provincias argentinas hasta el tercer trimestre de 2024.
La principal conclusión es que el recorte de las transferencias de la Nación obligó a los gobernadores a ajustar sus gastos para evitar desequilibrios en las cuentas públicas. Esto resultó en un superávit primario consolidado equivalente al 0,9% del PBI, superando el superávit logrado por el sector público nacional.
El ajuste de gasto fue de aproximadamente 21%, con una caída en los ingresos provinciales del 15,4%. Sin embargo, las provincias mostraron un superávit primario, aunque algunas, como Buenos Aires y Chaco, registraron déficit al incluir el pago de intereses de deuda.
En cuanto a las medidas adoptadas, el gasto en personal fue el rubro que más contribuyó al ajuste, seguido de las transferencias corrientes y la inversión directa. Además, la deuda pública provincial se redujo significativamente, pasando del 9,3% al 3,2% del PBI, principalmente debido a la devaluación del peso.
Las transferencias de la Nación a las provincias, tanto automáticas como discrecionales, también cayeron drásticamente, representando solo el 0,3% del PBI en 2024 frente al 1% en 2023. Las provincias que más ajustaron fueron Formosa, La Rioja y San Juan, con recortes de gasto superiores al 30%, mientras que la Ciudad de Buenos Aires y Neuquén fueron las que menos ajustaron.