
Después de un amanecer lluvioso y con niebla, el clima pareció haber escuchado las plegarias del sector turístico: a media mañana salió el sol y la costa se pobló de visitantes, al igual que las playas y distintos circuitos turísticos de la ciudad.
Al mismo tiempo, en la mañana, se registró el pico de ingresos por la autovía 2, con 20 vehículos por minuto, y en la estación Ferroautomotora añadieron más de 80 servicios adicionales.
En la terminal de ómnibus, la mayor intensidad de ingresos se registró entre las 5 y las 8 de ayer, jornada en la que hubo 175 llegadas y 140 salidas. Esto implica mayor movimiento, ya que el miércoles hubo 153 llegadas y 147 salidas, según detallaron desde la torre de control. Además, confirmaron que para el Jueves Santo hubo 87 servicios adicionales, que se programaron a último momento, ya que el martes había solo 26.
Para hoy ya se espera retomar el movimiento habitual, dado que tienen programadas 148 llegadas. Asimismo, la operación de regreso en ómnibus será el domingo después del mediodía. La mayoría de los servicios salieron desde Retiro y el Gran Buenos Aires.
La misma tendencia se registró en la autovía 2, con 815 vehículos rumbo a Mar del Plata y 192 en sentido contrario que pasaron por el peaje de Maipú entre las 8 y las 9. Y, una hora más tarde, entre las 10 y las 11, se registró el pico de la jornada con 1.237 vehículos rumbo a la ciudad, lo que implica 20 por minuto, y 276 en sentido contrario. Si bien los establecimientos hoteleros promediaban una ocupación del 55 por ciento en todas las categorías, desde la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica confiaron en que esa cifra podrá aumentar con la llegada de huéspedes que optan por no reservar y por el “turismo de cercanía” que podría llegar entre hoy y mañana.
Al sol
Esa misma espontaneidad se vio en muchas de las inmobiliarias especializadas en alquileres temporarios en la zona céntrica. “Estamos en un promedio de ocupación del 70 por ciento en el centro”, contó la martillera Verónica Berasueta, aunque aclaró: “Tenemos menos oferta que el verano porque ya están ocupando los estudiantes por la temporada invernal”. De todas formas, resaltó: “Hubo gente que vino esta mañana (por ayer) directamente a la oficina buscando alojamiento”.
Esas cifras se corporizaron en las siluetas que deambularon, desde poco antes del mediodía, por la costa, a donde muchos marplatenses se sumaron a las caminatas por ser feriado. Incluso, quizás aprovechando las últimas jornadas soleadas con temperaturas superiores a los 24° –ayer la máxima fue de 24.2° a las 13.15, según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN)–, muchos se instalaron sobre la arena y no faltaron los visitantes al mar.
En materia de paseos, en clave con los preceptos cristianos, muchos optaron por la ida al centro comercial del Puerto para probar los pescados y frutos de mar. En la banquina, mientras observaban el show de los lobos marinos, María contó que habían llegado temprano a la mañana junto a su hijo Juan desde Quilmes. “Hacía mucho que no veníamos y Mar del Plata está divina. Tenemos muchos planes, empezamos por el puerto”, dijo.
Mientras Giuseppe Jr. sonorizaba con su acordeón recordando las tarantelas de su padre (el histórico acordeonista de la banquina) que “está enfermo, ya no camina”, Luis posaba con las lanchitas amarillas de fondo para el teléfono de su nieto Lucas. “Vinimos con toda la familia desde Chacarita –reseñó– pero después del almuerzo ellos se fueron a dormir y yo me vine con mi nieto, que no conocía esta hermosura”.