
Este es el resultado de un trabajo muy serio, muy profundo y también muy lento, pero absolutamente necesario. Un proceso basado en el diálogo, en la construcción de acuerdos y en la decisión de resignar aspiraciones sectoriales y personales en función de un bien mayor: la universidad, la institución,declaro marull en una nota televisiva
Agrego; Por eso nuestra lista se llama “En defensa de la universidad pública”. Es la expresión de un consenso que hemos logrado construir, un frente conformado junto a las agrupaciones que conducen cada una de las facultades. Es importante destacarlo: todas las agrupaciones que hoy están al frente de nuestras facultades se han sumado a este espacio.
Estamos atravesando un momento muy complejo. Esta semana, por ejemplo, se están desarrollando medidas de fuerza en nuestra universidad: paro del gremio docente, paro del sector no docente, y un programa de reclamos en el que coincidimos todos los sectores —docentes, no docentes, estudiantes y autoridades—. El eje central de estos reclamos es exigir al gobierno nacional la puesta en vigencia de la ley de financiamiento universitario.
Este no es un acuerdo electoral ni una herramienta coyuntural. Es un acuerdo de gobierno, una coalición pensada para conducir la universidad durante los próximos cuatro años. Esto implica un Consejo Superior conformado en base a este consenso, y un equipo de gestión renovado que será la síntesis de las distintas miradas de las facultades.
¿En cuanto a la fórmula —Francisco Marull y Óscar Alpa—, muchos se preguntan si hubo posibilidad de incorporar a una mujer?. Lo cierto es que este proceso de construcción lleva muchos meses, incluso años. No es el resultado de una coyuntura, sino el reflejo de un trabajo sostenido en el Consejo Superior, especialmente frente a políticas del gobierno nacional que han sido contrarias al funcionamiento del sistema universitario.
En los últimos meses, el trabajo conjunto con las facultades nos permitió alcanzar este consenso, que hoy nos brinda algo fundamental: estabilidad institucional y fortaleza política para afrontar lo que viene.
Óscar Alpa, en los últimos ocho años, ha desarrollado desde el rectorado una gestión muy fuerte en términos políticos dentro del sistema universitario. Ese es un valor que todos los que integramos este frente reconocemos como clave para el futuro.
Por eso, que la lista esté conformada con mi candidatura encabezando y Óscar acompañándome nos permite sostener ese vínculo con el sistema universitario, capitalizar la experiencia y el capital político acumulado, y enfrentar un escenario que será complejo y desafiante con las herramientas y fortalezas necesarias.