
El gobierno de Entre Ríos avanza con políticas destinadas a fortalecer la infraestructura energética en todo el territorio, mediante programas de electrificación rural y ampliación de redes de gas natural. Las iniciativas apuntan tanto a mejorar la calidad de vida de las familias como a potenciar el desarrollo productivo en distintas regiones.
En ese marco, el Programa de Electrificación para la Producción y el Arraigo Rural (Pepar) se consolida como una herramienta clave para garantizar el acceso al servicio eléctrico en zonas rurales. La iniciativa contempla asistencia económica para afrontar los costos de las obras necesarias: el Estado provincial bonifica el 40 por ciento del total, mientras que el 60 por ciento restante queda a cargo del usuario, con opciones de pago al contado o financiación de hasta 10 cuotas semestrales mediante sistema francés.
Asimismo, se prevé una modalidad especial para pobladores rurales de escasos recursos, que permite financiar el acceso hasta en 120 cuotas mensuales, calculadas en base a 80 kWh de la Tarifa Media Rural e incorporadas a la factura eléctrica.
Las obras son gestionadas por la Secretaría de Energía y ejecutadas por la empresa provincial Enersa junto a 19 cooperativas eléctricas, lo que permite ampliar la cobertura y acompañar el crecimiento de las economías regionales.
Al respecto, el secretario de Energía, Jorge Tarchini, destacó que “la electrificación rural no solo impulsa la producción, sino que también mejora la calidad de vida de las familias y fortalece el arraigo en el territorio”.
En paralelo, el Programa para la Ampliación de Redes de Gas Natural (Pafar) permite avanzar en obras que extienden el servicio en distintas localidades. En este caso, la provincia financia el 100 por ciento de la infraestructura, mientras que los municipios reintegran el 70 por ciento una vez finalizados los trabajos.
Este esquema posibilita que los usuarios accedan a la conexión abonando aproximadamente un 30 por ciento menos que el valor de mercado. Además, en proyectos de gran magnitud, el Estado provincial puede asumir la totalidad de la inversión para garantizar su ejecución.
De este modo, Entre Ríos continúa consolidando su infraestructura energética con una mirada estratégica: impulsar la producción, mejorar las condiciones de vida y generar nuevas oportunidades de desarrollo en todo el territorio.