
El ministro de Desarrollo Social y Derechos Humanos de La Pampa, Diego Álvarez, profundizó su análisis sobre el mensaje brindado por el gobernador Sergio Ziliotto el pasado domingo, destacando especialmente la claridad conceptual y política con la que el mandatario provincial planteó el rol del Estado frente a las inversiones privadas y el contexto económico actual.
Álvarez subrayó que el Gobernador fue contundente al señalar que la provincia no se opone a las inversiones del mercado, sino que entiende que el Estado debe cumplir una función indelegable: garantizar que esas inversiones tengan un impacto equitativo y lleguen de manera efectiva a toda la población. En ese sentido, remarcó que no se trata de un posicionamiento ideológico abstracto, sino de una definición concreta de política pública que busca equilibrar desarrollo económico con inclusión social.
El ministro valoró además “la profundidad de la mirada política” expresada en el discurso y el esfuerzo presupuestario que realiza el Gobierno provincial para seguir acompañando el desarrollo productivo y la generación de empleo. Según explicó, tanto los incentivos económicos como las readecuaciones presupuestarias apuntan a sostener e incrementar la producción, entendiendo que el empleo es el eje central para garantizar cohesión social y estabilidad en la provincia. “No hay desarrollo posible si no se protege el trabajo y a quienes viven de él”, sostuvo.
En relación con las políticas específicas de su cartera, Álvarez destacó que Ziliotto fue claro al reafirmar el compromiso con los sectores más vulnerables, garantizando la continuidad del nivel de prestaciones sociales a pesar de las restricciones presupuestarias. Señaló que esta postura es coherente con lo expresado por el Gobernador en la apertura de sesiones legislativas de 2024, donde ratificó la decisión de seguir fortaleciendo políticas clave como Seguridad, Educación y Salud Pública, además del acompañamiento permanente a quienes atraviesan situaciones de mayor vulnerabilidad social y económica.
El funcionario reconoció que la provincia atraviesa lo que definió como “un presupuesto de resistencia”, condicionado por el contexto nacional y la reducción de recursos, pero enfatizó que aun así se mantienen prioridades claras. “Las prioridades siguen siendo los sectores que requieren una mayor presencia del Estado. Sin ese acompañamiento, sería muy difícil resolver los problemas estructurales que afectan a amplios sectores de la sociedad”, afirmó, calificando como acertado el planteo del Gobernador sobre la necesidad de una articulación profunda entre el Estado y el mercado.
En ese marco, Álvarez insistió en la importancia de generar una sinergia virtuosa entre ambos actores en la provincia de La Pampa, que permita no solo atraer inversiones, sino también distribuir sus beneficios de manera equilibrada. “La idea es construir un círculo virtuoso que pueda contener e ir albergando a toda la comunidad, sin dejar a nadie afuera”, señaló.
Por último, el ministro se refirió a las críticas formuladas por referentes de la oposición al discurso del Gobernador, a quienes acusó de ejercer una “responsabilidad selectiva”. Según expresó, muchos de esos cuestionamientos omiten deliberadamente el impacto de las decisiones tomadas a nivel nacional, especialmente en lo que respecta a la quita de recursos y la paralización de obras públicas estructurales, consecuencia directa —dijo— de las herramientas legislativas que esos mismos sectores otorgaron al Gobierno nacional.
Álvarez también cuestionó el silencio de sectores opositores frente a los recientes exabruptos del presidente Javier Milei contra integrantes del Congreso Nacional. “Más allá del show, fue muy preocupante la manera agraviante en la que se refirió a los miembros de uno de los poderes del Estado”, concluyó, advirtiendo que este tipo de actitudes deterioran la calidad institucional y el respeto democrático.