
El Plan Maestro Integral de la Cuenca del río Salado se desarrolla entre el Gobierno Nacional y la Provincia de Buenos Aires desde 1997. Desde ese momento, cada jurisdicción llevó adelante obras de manera ininterrumpida hasta diciembre de 2023.
El curso del río fue dividido en cinco tramos, de los cuales los tres primeros ya están finalizados. El tramo 4 se encuentra finalizado en sus etapas 1, 3 y 4 y paralizado en la etapa 2 por parte del actual Gobierno Nacional por falta de financiamiento.
El financiamiento y la ejecución de las cuatro etapas de dicho tramo está a cargo de Nación, a excepción de la etapa 1B, que fue ejecutada y finalizada por la PBA a partir de un préstamo del Banco Mundial.
La paralización de los trabajos ya lleva casi dos años, lo que trae consecuencias negativas para la provincia de Buenos Aires, afectando una gran cantidad de hectáreas.
Ante este contexto, Grupo La Verdad se comunicó con Néstor Álvarez, subsecretario de Recursos Hídricos del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, quien pidió por la continuación de las obras en el tramo del Plan Maestro del Río Salado paralizado por parte del gobierno nacional.
“El total del Salado son 531 kilómetros, desde Junín hasta Samborombón. De ese total, 402 kilómetros están finalizados y 33 kilómetros están pseudo paralizados por el gobierno nacional; sólo hay dos ramas trabajando. Es una obra que en diciembre de 2023 había quedado en ejecución plena en sus tres tramos. A fin del año pasado, después de la inundación, prometieron que iban a seguir ese tramo, que sólo se está haciendo uno de los tres. Pedimos al Estado Nacional la pronta reactivación definitiva de toda la etapa”, expresó.
También destacó que “para el último tramo que falta, que son 95,3 kilómetros desde la Ruta 5 hasta Junín, el gobierno provincial tomó un crédito internacional de 138 millones de dólares. Se logró reactivar. Ese dinero nos alcanza para licitar la etapa uno, que son 26,9 kilómetros, y la etapa dos, que son 39 kilómetros más. Nos queda por licitar la tercera etapa, que son los 35 kilómetros restantes hasta El Carpincho. Hoy estamos licitando 66 kilómetros de los 95 de la obra, las dos terceras parte aproximadamente. Ya nos estamos acercando a Junín”.
Asimismo, dijo que “la inversión pública de recursos por parte del Estado presente es muy importante para mejorar las condiciones de producción y de vida de la comunidad entre los 59 municipios que tiene la Cuenca. Se recuperará un número muy importante de hectáreas productivas. Hay una diferencia enorme entre los lugares en los que la obra se hizo y los que no, tanto en el desborde o no del rio y como en cómo están los campos. Los resultados son innegables”.
En cuanto a los plazos previstos, indicó que “en febrero, el día 26, se abren los sobres de la licitación internacional. Calculamos que para fines del segundo trimestre del año se comenzarían las obras, cerca de septiembre y octubre. Pero son tiempos administrativos que no nos gusta cerrar porque tiene que ver con muchas cosas. Con las dos primeras etapas consumimos toda la plata del crédito. La etapa tres quizás quede para 2027, con el compromiso de la Provincia de que la van a hacer”.
“Lo importante es que tenemos los fondos y la licitación en la calle, que no es fácil sacarla al mercado al ser tan grande, los impactos ambientales aprobados y los avales de los productores agropecuarios, de todas las entidades del agro y de todos los sectores políticos de la región, como 25 de Mayo, Nueve de Julio, Bragado, Alberti, Chacabuco y Junín, que estuvieron en la reunión junto al Consejo Asesor del Río Salado”, agregó.