Escúchanos en vivo ▶️ Radio Cadenanet

General Pico: Crecimiento De residuos Urbanos.


El crecimiento del volumen de residuos urbanos en la ciudad se ha convertido en uno de los principales desafíos ambientales y logísticos de los últimos años. 

Según datos oficiales del municipio, la cantidad de residuos gestionados diariamente se duplicó en apenas cuatro años, un incremento del 100 % respecto de las mediciones realizadas en 2021. 

Esta evolución acelerada pone en evidencia no solo cambios en los hábitos de consumo y descarte de la población, sino también la creciente presión sobre el sistema de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU).

De acuerdo con el último informe de gestión presentado por el ingeniero Sebastián Adamo, secretario de Ambiente y Servicios Públicos, actualmente la ciudad gestiona un total de 224 toneladas diarias de residuos. Mantener bajo control este volumen implica una logística de gran escala: el sistema moviliza cerca de 50.000 kilómetros mensuales en recorridos de recolección, transporte y disposición final, una distancia comparable a dar más de una vuelta completa al planeta por el ecuador cada mes.

Cómo se componen las 224 toneladas diarias

El informe detalla la composición del total de residuos procesados y permite dimensionar el peso específico de cada tipo de recolección:

  • Recolección domiciliaria: representa alrededor de 55 toneladas diarias. Este servicio puerta a puerta cubre la mayor parte de la ciudad y demanda recorridos mensuales de 14.690 kilómetros por parte de los camiones recolectores.

  • Estaciones de transferencia: el uso de estos espacios por parte de los vecinos creció de manera exponencial en los últimos años. Actualmente reciben unas 61 toneladas diarias, lo que demuestra un mayor nivel de participación ciudadana, pero también un aumento sostenido del volumen descartado.

  • Recolección especial: es el segmento más voluminoso del sistema, con 108 toneladas diarias. Incluye restos de poda, escombros, limpieza de patios y residuos voluminosos, que por sí solos representan casi la mitad del total gestionado por el municipio.

En conjunto, estas tres modalidades explican el fuerte crecimiento de la carga operativa del sistema GIRSU y la necesidad permanente de inversión en maquinaria, personal y planificación.

Recuperación y desvío de residuos

Más allá de la recolección y el enterramiento, el municipio viene desarrollando acciones orientadas a reducir el impacto ambiental mediante la recuperación y el reciclado de materiales específicos. Durante el año 2025 se lograron recuperar 200 toneladas anuales de Neumáticos Fuera de Uso (NFU), evitando que terminen acumulados en terrenos baldíos, canales o espacios públicos, donde suelen transformarse en focos de contaminación y riesgo sanitario.

Asimismo, se gestionaron 19,9 toneladas de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEEs), un tipo de residuo particularmente complejo por la presencia de metales pesados y componentes peligrosos. En la misma línea, se recolectaron 15.940 litros de Aceites Vegetales Usados (AVUs), que de no tratarse adecuadamente podrían contaminar el suelo o el sistema cloacal.

Estas cifras reflejan un avance importante en materia de economía circular y cuidado ambiental, aunque todavía representan una porción menor del total de residuos generados diariamente.

Educación ambiental y conducta ciudadana

Desde la Secretaría de Ambiente y Servicios Públicos se remarca que, a pesar de la inversión en infraestructura y logística, la eficiencia del sistema depende en gran medida del comportamiento de los vecinos. “Cuanto más responsables seamos cada uno, más barato nos va a salir resolver la gestión de los residuos”, señaló Adamo en una entrevista radial.

En ese sentido, el municipio sostiene programas de educación ambiental como el Punto Verde Móvil y charlas en instituciones educativas. Durante el último año, estas iniciativas alcanzaron a unos 250 alumnos en el marco del programa “Estudiantes por el futuro verde”, además de visitas guiadas a las estaciones de transferencia para concientizar sobre la correcta disposición de los residuos.

Sin embargo, aún persisten conductas problemáticas. El área de fiscalización municipal registró numerosas infracciones y notificaciones, especialmente en la Zona 1, con 654 notificaciones y 11 infracciones, y en la Zona 2, con 618 notificaciones. Las faltas más frecuentes siguen siendo sacar la basura fuera del horario establecido y arrojar residuos en caminos vecinales o espacios no habilitados.

Un desafío a largo plazo

El crecimiento sostenido del volumen de residuos obliga a repensar el modelo de gestión a futuro. El mensaje de las autoridades es claro: no se trata solo de limpiar más, sino de ensuciar menos. Respetar los cronogramas de recolección, utilizar correctamente las estaciones de transferencia y separar los residuos especiales son acciones clave para reducir costos, minimizar el impacto ambiental y garantizar un sistema más sostenible.

En un contexto donde la generación de residuos continúa en aumento, el desafío no es únicamente técnico o logístico, sino también cultural. La gestión eficiente de la basura se consolida así como una responsabilidad compartida entre el Estado y la comunidad, indispensable para mejorar la calidad de vida urbana y proteger el ambiente.

Publicar un comentario

Artículo Anterior Artículo Siguiente