
El aeródromo de Junín, ubicado en la provincia de Buenos Aires, estuvo clausurado por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) desde el año 2011 debido a deficiencias en su infraestructura y condiciones operativas.
Sin embargo, tras un largo período de inactividad, en marzo de 2024 se levantó oficialmente la clausura, luego de una serie de trabajos de recuperación impulsados tanto por el municipio como por organismos provinciales y nacionales. Esta reapertura permitió que el aeródromo retomara su operatividad durante el día, habilitando vuelos diurnos para aeronaves de hasta 5.700 kilos —equivalentes a unas 12 plazas—, lo que incluye vuelos sanitarios, privados y de instrucción.
Las obras iniciales de recuperación fueron fundamentales para devolver al aeródromo un nivel básico de funcionalidad. Se realizaron tareas de impermeabilización del techo, recuperación de mamposterías, pintura general, reparación del sistema eléctrico, mejoras en el cercado perimetral y colocación de nueva cartelería. Estas intervenciones no sólo restauraron la seguridad y la estética del edificio principal, sino que también representaron un paso simbólico hacia la reactivación de la infraestructura aeroportuaria en la región, que llevaba más de una década sin actividad regular.
Actualmente, el foco del proyecto se centra en una segunda etapa clave: el balizamiento de la pista y la habilitación para operaciones nocturnas o en condiciones de baja visibilidad. Este sistema de iluminación es esencial para extender los horarios operativos del aeródromo, permitiendo despegues y aterrizajes seguros durante la noche o en situaciones meteorológicas adversas. El proyecto contempla la instalación de luces de pista, alumbrado perimetral, cableado subterráneo, un grupo electrógeno de respaldo y equipos de control eléctrico compatibles con las normativas aeronáuticas vigentes.
El presupuesto total estimado para esta obra asciende a unos 80 millones de pesos argentinos, de los cuales 30 millones serán aportados por la Provincia de Buenos Aires, mientras que el resto correrá por cuenta del Municipio de Junín. En el proceso licitatorio ya se presentó una empresa oferente: Balizar S.R.L., especializada en trabajos técnicos de iluminación aeroportuaria y suministro de materiales eléctricos certificados para este tipo de instalaciones.
El expediente correspondiente al proyecto se encuentra actualmente bajo análisis en el Concejo Deliberante de Junín, que tiene previsto tratar su aprobación formal en una sesión programada para el 9 de octubre. Una vez aprobado el expediente y adjudicada la obra, se podrá iniciar la instalación del sistema de balizamiento, aunque los plazos dependerán de factores técnicos y administrativos, como la homologación de equipos, ajustes de presupuesto o adecuaciones normativas impuestas por la ANAC.
La concreción de este proyecto traerá beneficios significativos para Junín y su zona de influencia. En primer lugar, permitirá una mayor operatividad del aeródromo, extendiendo su uso a horas nocturnas y aumentando su disponibilidad para vuelos sanitarios, de emergencia, ejecutivos y turísticos. En segundo lugar, contribuirá a mejorar la seguridad operacional, ya que las luces y señales de pista reducen considerablemente los riesgos en maniobras de aterrizaje y despegue. Finalmente, desde una perspectiva económica y estratégica, la revalorización del aeródromo podría convertirse en un factor de impulso al desarrollo local, atrayendo inversiones, conectividad aérea regional e incluso pequeñas rutas comerciales o de carga.
A pesar de los avances, aún persisten desafíos por resolver. Si bien los fondos iniciales fueron transferidos, la obra todavía no ha comenzado formalmente y depende de la aprobación definitiva del Concejo y de la posterior certificación técnica de la ANAC. Además, los costos podrían variar en función de los requerimientos técnicos finales del sistema de balizamiento —como el tipo de luminarias, sistemas de regulación de intensidad o materiales exigidos por la normativa aeronáutica—. Por estas razones, no hay una fecha precisa para el inicio de las operaciones nocturnas, aunque se espera que una vez cumplidos todos los pasos administrativos y técnicos, Junín pueda contar con un aeródromo plenamente operativo las 24 horas del día, consolidando así su rol como infraestructura estratégica para el transporte y la atención de emergencias en la región noroeste bonaerense.