
Con una inversión provincial superior a los 600 millones de pesos, el Gobierno de La Pampa inauguró la Casa Joven en Santa Rosa, un espacio destinado al cuidado, la prevención y el acompañamiento en salud mental de jóvenes y adultos en situación de vulnerabilidad psicosocial.
El edificio, de 220 metros cuadrados, está diseñado para brindar un abordaje integral, comunitario e intersectorial, con tres consultorios clínicos, áreas para talleres, espacios comunes para terapias grupales, una cocina equipada para actividades de taller y sanitarios accesibles.
Se trata de una infraestructura que refuerza la red provincial de atención en salud mental, en un contexto donde la demanda de este tipo de dispositivos se encuentra en crecimiento.
El acto fue encabezado por el gobernador Sergio Ziliotto, quien destacó el rol del Estado como garante de derechos y como actor central en la protección de la ciudadanía frente a los desafíos sociales y económicos. En su discurso, remarcó que la Casa Joven “no es solamente un edificio, sino la presencia territorial del Estado para dar respuesta a problemáticas que afectan directamente la vida cotidiana de las personas”.
Además, aprovechó la ocasión para anunciar la ampliación y remodelación integral del edificio de Salud Mental del Hospital Lucio Molas, una obra de más de 4.000 millones de pesos que pondrá en valor un espacio histórico y mejorará tanto las condiciones de atención de los pacientes como el ámbito de trabajo de los equipos profesionales.
La ceremonia contó con la participación de funcionarios provinciales y municipales, entre ellos el intendente de Santa Rosa, Luciano di Nápoli; el ministro de Salud, Rubén Kohan; el ministro de Obras y Servicios Públicos, Alfredo Intronati; la ministra de Educación, Marcela Feuerschvenger; y el subsecretario de Salud Mental y Adicciones, Martín Malgá. También estuvieron presentes legisladores nacionales, autoridades provinciales y municipales, y trabajadores del sistema de salud, lo que reforzó la idea de un compromiso colectivo en torno a la política sanitaria provincial.
Ziliotto subrayó la diferencia entre el modelo de gestión provincial y las políticas nacionales actuales, poniendo en el centro el concepto de inclusión y de acompañamiento social. Hizo referencia a la situación económica, a las retenciones agropecuarias y a las dificultades que enfrenta la ciudadanía por la concentración de la riqueza, señalando que “el Estado debe estar al servicio de la gente, porque si no está, es el mercado el que impone sus reglas, y esas reglas no priorizan a las personas, sino la acumulación de recursos”.
El subsecretario Martín Malgá resaltó la importancia de la Casa Joven como parte de una red creciente de dispositivos provinciales, que incluye centros de día en Arata, Santa Rosa y otros puntos de La Pampa. Explicó que allí se desarrollarán actividades de inclusión sociolaboral y socioeducativa, atención psicoterapéutica y psiquiátrica, y abordajes psicosociales intensivos.
También enfatizó que los problemas vinculados al suicidio, los consumos problemáticos y los sufrimientos psíquicos no pueden ser analizados sin tener en cuenta la situación social actual, marcada por la violencia, la exclusión y la precarización de vínculos. “El camino es con inclusión y sensibilidad, no con abandono ni con crueldad”, afirmó.
La Casa Joven se integra así como un dispositivo fundamental en el primer nivel de atención en salud mental, con un enfoque comunitario que busca prevenir, acompañar y brindar herramientas a quienes atraviesan situaciones complejas. Además, representa un esfuerzo financiero asumido íntegramente por la Provincia, frente al incumplimiento de compromisos nacionales en materia de financiamiento y programas de salud. Según señaló Malgá, “mientras en otras partes del país se cierran hospitales y se interrumpen programas, en La Pampa se sigue invirtiendo para cuidar a la gente”.
De esta manera, la inauguración de la Casa Joven y el anuncio de la refacción del Hospital Lucio Molas se inscriben en una política pública que coloca a la salud mental como un eje prioritario, entendiendo que el bienestar psíquico y social es inseparable del contexto económico y cultural. La iniciativa busca garantizar espacios accesibles, inclusivos y de calidad, reafirmando la presencia del Estado en un terreno sensible y de creciente demanda social.