
Héctor Gómez, de la Fundación Chadileuvú ,(FuChad), ha expresado una fuerte preocupación sobre los proyectos mineros que se están promoviendo en el sur de Mendoza, especialmente en el departamento de Malargüe.
En su intervención, Gómez advirtió que la minería a cielo abierto en la región podría tener un impacto devastador en el suministro de agua de La Pampa, ya que los ríos Grande, Barrancas y Atuel, cuyos efluentes terminan en la provincia pampeana, corren el riesgo de ser contaminados por estos proyectos.
Resumen de
los puntos clave:
Proyectos
Mineros y Falta de Transparencia:
Gómez destaca que los proyectos mineros, que están en fase de prospección, se encuentran cerca de los ríos que abastecen de agua a La Pampa. Sin embargo, la falta de geolocalización precisa de estos proyectos genera incertidumbre. Además, los estudios de impacto ambiental (EIA) presentados son repetidos y no reflejan una evaluación adecuada de los sitios específicos, ya que no se realizaron tareas de campo.
Riesgos para el Agua y el Medio Ambiente:
La minería a cielo abierto que se proyecta en Mendoza
implicaría la creación de enormes cráteres que necesitarían grandes cantidades
de agua, y los residuos generados serían almacenados en diques de cola. Esto
podría generar la filtración de metales pesados como el vario, que son
altamente tóxicos y se contaminarían los ríos. Gómez también alerta sobre los
efectos de la pulverización de materiales tóxicos en el aire, que afectaría
tanto al agua como a la salud de las personas.
Impacto en el Río Colorado y La Pampa:
Gómez subraya que el río Colorado es la fuente de agua potable de más de 150.000 pampeanos, y que en el futuro esa cifra podría ascender a 300.000. Cualquier daño en este recurso natural pondría en peligro la viabilidad de la provincia de La Pampa, pues el agua del Colorado es esencial para su población y su desarrollo agrícola.
Rechazo a la Política Minera de Mendoza:
El miembro de la FuChad también critica la política de Mendoza, que históricamente ha priorizado la explotación de recursos hídricos, como lo hizo con el Atuel y el Desaguadero. Según Gómez, Mendoza continúa avanzando con proyectos mineros sin tener en cuenta los daños que estos pueden causar a las provincias aguas abajo.
Movilización y Resistencia:
Ante la aprobación de estos proyectos, Gómez señala que la respuesta ha sido la movilización de las provincias afectadas, quienes se han organizado para oponerse a la minería a cielo abierto. Además, menciona que hubo intentos previos de rechazar estos proyectos, pero los intereses económicos de Mendoza siguen siendo predominantes.
Comparativa con Chile:
Gómez compara la situación de Mendoza con la de Chile, que también realiza minería a cielo abierto. Aunque en Chile hay una "licencia social" para la minería, Gómez destaca que la explotación en ese país ha causado la destrucción de glaciares, y que los proyectos en Mendoza no están considerando adecuadamente la ley de glaciares ni las zonas periglaciares, como las nacientes de los ríos Grande y Barrancas.
Reflexión:
La preocupación de Gómez refleja una batalla más amplia sobre la explotación de recursos naturales y la protección del medio ambiente en el contexto de las provincias argentinas. Si bien los proyectos mineros pueden ofrecer beneficios económicos, el riesgo de daños ambientales y de salud, particularmente en lo que respecta al acceso al agua potable, es una preocupación que afecta no solo a Mendoza, sino a las provincias vecinas como La Pampa, Río Negro y Neuquén.
El tema central aquí es la sostenibilidad de los proyectos
mineros frente a la necesidad de preservar los recursos hídricos, esenciales
para la vida y el desarrollo de las comunidades en la región.